Después de un 2025 marcado por decepciones —eliminación temprana en Concachampions, ausencia en el Play-In del Clausura y una Liguilla que terminó en cuartos de final—, Chivas de Guadalajara afronta el Clausura 2026 con la urgencia de corregir el rumbo. El mercado de fichajes se convirtió en el principal escenario para intentar recomponer un proyecto que, hasta ahora, no ha encontrado regularidad.
Con Gabriel Milito al mando, el Rebaño optó por una reestructuración selectiva: mover piezas, liberar masa salarial y reforzar zonas específicas, sin recurrir a una revolución total.
Las altas: refuerzos con rol definido
Hasta el momento, Chivas ha confirmado tres incorporaciones para el Clausura 2026:
- Brian Gutiérrez, mediocampista de 22 años, llega procedente del Chicago Fire de la MLS por una cifra cercana a los 5 millones de dólares. La directiva lo ve como una apuesta a mediano plazo y Milito lo ha utilizado como titular en pretemporada, lo que sugiere un rol protagónico desde el arranque del torneo.
- Ángel Sepúlveda, delantero experimentado de 34 años, arriba desde Cruz Azul para aportar gol y liderazgo inmediato. Su fichaje responde a la necesidad de reforzar el ataque tras varias salidas ofensivas.
- Ricardo Marín, quien regresa tras su préstamo con Puebla, aparece como una alternativa conocida para el cuerpo técnico y una opción más en la rotación ofensiva.
Con estas llegadas, Chivas ha reforzado medio campo y delantera, pero la defensa sigue siendo el punto pendiente.
Las bajas: fin de ciclos y decisiones técnicas
El mercado también ha traído salidas importantes:
- Javier “Chicharito” Hernández no renovó contrato y cerró su segunda etapa en el club, que terminó con pocos goles y muchas dudas.
- Cade Cowell fue cedido al New York Red Bulls de la MLS, liberando una plaza y espacio salarial.
- Isaac Brizuela dejó la institución tras más de una década, poniendo fin a uno de los ciclos más largos en el vestidor rojiblanco.
- Alan Mozo salió a préstamo al Pachuca por un año con opción de compra. El lateral acumuló más de 100 partidos con Chivas y su salida responde tanto a una decisión técnica como a la necesidad de ajustar la plantilla.
El gran tema pendiente: Érick Gutiérrez y la defensa central
Uno de los nombres que sigue marcando la agenda es Érick Gutiérrez. Fuera de los planes de Milito, su salida es considerada prioritaria por la directiva, principalmente por su alto salario. Su posible destino apunta a la MLS o a Pachuca, pero la negociación se ha complicado por el reparto del sueldo.
La razón es clara: mientras no salga Gutiérrez (o Mozo, ya resuelto), Chivas no puede cerrar la llegada de un defensa central, la posición que el cuerpo técnico considera clave. El principal candidato ha sido Eduardo Águila, del Atlético San Luis, aunque su cláusula —estimada en 6 millones de dólares— ha frenado cualquier avance definitivo.
Estrategia clara, margen limitado
A diferencia de otros mercados, Chivas no ha apostado por fichajes masivos. La estrategia ha sido quirúrgica: ajustar piezas, apostar por juventud en el medio campo y experiencia en ataque, y evaluar si las condiciones permiten sumar un central más.
Incluso ha circulado en el entorno rojiblanco la versión de que no habrá más refuerzos, salvo una salida que destrabe el último movimiento defensivo. Por ahora, la directiva no lo ha confirmado de forma oficial.
¿Qué sigue para el Rebaño?
Con el plantel prácticamente definido, Chivas se prepara para debutar en el Clausura 2026 con un equipo renovado, pero aún incompleto en defensa. El arranque del torneo será clave para medir si los ajustes realizados fueron suficientes o si la falta de un zaguero central termina pesando.
El mercado sigue abierto, pero el tiempo corre. En Guadalajara, el mensaje es claro: ya no hay margen para otro torneo de transición.
