La salida de Aaliyah Farmer de Tigres Femenil no respondió a temas deportivos ni a falta de minutos, como se especuló en un inicio. Así lo confirmó el técnico Pedro Losa, quien reveló que la decisión estuvo relacionada con situaciones extracancha que llevaron al club a priorizar el bienestar personal de la futbolista por encima de cualquier consideración competitiva.
La jugadora, que solo estuvo un año con las Amazonas, fue considerada dentro del plantel para el Clausura 2026, pero el cuerpo técnico y la directiva optaron por respaldarla tras una situación que el club calificó como una “línea roja”.
No fue un tema de rendimiento ni de minutos
Desde Tigres Femenil se descartó de forma tajante que Farmer estuviera inconforme por su rol en el equipo. Pedro Losa explicó que la futbolista era valorada dentro del vestidor, tanto por sus compañeras como por el cuerpo técnico, y que formaba parte de los planes deportivos del club.
El entrenador mostró molestia por las versiones que circularon en redes sociales y algunos espacios mediáticos, las cuales apuntaban a un conflicto deportivo inexistente. Para el club, ese ruido externo distorsionó una decisión que fue tomada por razones personales y de seguridad.
El punto de quiebre: una situación personal
Aunque Tigres no detalló el caso por respeto a la jugadora, Losa fue claro al señalar que Farmer no se sintió segura, lo que llevó a la institución a intervenir y acompañarla en el proceso. La directiva consideró que ninguna futbolista debe sentirse intimidada, acosada o vulnerada, independientemente de su rol dentro del equipo.
Este respaldo fue determinante para que Farmer optara por salir del club y continuar su carrera en el Chicago Stars, equipo de la NWSL, donde encontrará un nuevo entorno deportivo y personal.
El debate que se abre en la Liga MX Femenil
El caso de Farmer expone un tema que va más allá de Tigres. La Liga MX Femenil ha crecido en visibilidad, pero también enfrenta desafíos importantes en el entorno digital y social. Losa fue enfático al señalar que los comentarios ofensivos, el acoso en redes y los micromachismos siguen presentes y no pueden normalizarse.
Desde el club se considera que los equipos, los medios y la liga deben asumir una mayor responsabilidad para proteger a las jugadoras, no solo en la cancha, sino fuera de ella.
Impacto deportivo para Tigres Femenil
En lo estrictamente futbolístico, la salida de Farmer no representa un golpe estructural para Tigres, que cuenta con uno de los planteles más profundos de la liga. Sin embargo, sí obliga al cuerpo técnico a reajustar la rotación, especialmente en un torneo donde las Amazonas compiten por el título desde la primera jornada.
La decisión refuerza una postura institucional clara: el proyecto deportivo no está por encima de la integridad personal de las jugadoras, incluso en un club acostumbrado a competir por campeonatos.
Un precedente importante
La postura pública de Pedro Losa y de Tigres Femenil marca un precedente relevante. No solo se defendió a la jugadora, sino que se cuestionó abiertamente la cultura de hostigamiento que persiste en redes sociales y que impacta directamente en la carrera y la salud mental de las futbolistas.
