En una tarde que quedará grabada con letras de oro en la historia del deporte ráfaga nacional, la escolta mexicana Gabriela Jaquez alcanzó la cima del baloncesto universitario estadounidense. Liderando a las UCLA Bruins a una victoria contundente de 79-51 sobre las South Carolina Gamecocks, Jaquez se convirtió en la primera jugadora nacida en México en coronarse campeona nacional de la NCAA, cerrando así su ciclo colegial de la manera más espectacular posible.
Dominio absoluto en Phoenix
El escenario fue el Mortgage Matchup Center en Phoenix, Arizona, donde las Bruins demostraron por qué fueron el equipo más dominante de la temporada 2025-26. Desde el primer periodo, el equipo dirigido por Cori Close impuso condiciones, estableciendo una ventaja de 11 puntos (21-10) que jamás soltaron. La defensa de UCLA, encabezada por la imponente Lauren Betts, asfixió a una escuadra de South Carolina que apenas logró encestar el 17% de sus tiros de campo en el cuarto inicial, su peor marca de la campaña.
Gabriela Jaquez, quien disputaba su último encuentro con el uniforme azul y oro, firmó una planilla estadística de élite: 21 puntos, 10 rebotes y 5 asistencias. Su capacidad para leer el juego y su agresividad en la pintura fueron determinantes para desarticular la estrategia de Dawn Staley, entrenadora de las Gamecocks, quienes buscaban defender su título obtenido en 2024.
La madurez FIBA como factor clave
El crecimiento de Jaquez esta temporada no fue fortuito. La jugadora de 22 años atribuyó su elevado nivel competitivo a su experiencia previa con la selección mexicana. Tras participar en la AmeriCup de la FIBA, donde promedió 12 puntos y fue galardonada como “Rising Star”, Gabriela incorporó un juego más físico y una toma de decisiones más rápida a su repertorio. “Sabía que lo íbamos a conseguir. Al venir a UCLA, todos nos propusimos una meta, e imaginé este momento tantas veces”, declaró emocionada tras el silbatazo final.
Esta evolución se reflejó en sus números de temporada: un promedio de 13.4 puntos por partido, con un notable 54.2% en tiros de campo y casi un 40% desde la línea de tres puntos. Estas cifras, sumadas a su versatilidad para ocupar prácticamente cualquier posición en la duela, la han colocado en el radar de las principales franquicias de la WNBA.
Contexto histórico y legado familiar
Para la Universidad de California en Los Ángeles, este título representa el primero bajo la era NCAA en la rama femenil. El único antecedente similar databa de 1978, cuando ganaron el torneo de la AIAW, precursor del formato actual. Las Bruins cerraron el año con un récord impresionante de 37-1, sufriendo su única derrota en noviembre ante Texas, rival al que posteriormente eliminaron en las semifinales del Final Four.
El triunfo tuvo un tinte familiar muy especial. En las gradas se encontraba su hermano, Jaime Jaquez Jr., estrella del Miami Heat en la NBA, quien hizo una pausa en su calendario profesional para ver a su hermana hacer historia. La dinastía Jaquez, con profundas raíces en Jalisco a través de su abuela Gloria, sigue consolidándose como la familia más influyente del basquetbol mexicano contemporáneo. A diferencia de Jaime, quien aún no define su futuro internacional, Gabriela ya se ha decantado totalmente por representar a México, debutando recientemente en las eliminatorias mundialistas.
Impacto en las apuestas y proyecciones profesionales
Desde la perspectiva de los analistas y apostadores, UCLA llegó a la final como una fuerza imparable. El margen de victoria de 28 puntos superó con creces cualquier línea de hándicap establecida, subrayando la superioridad colectiva de las Bruins. Lauren Betts, la pívot de 2.01 metros, fue nombrada la Jugadora Más Destacada (MOP) de la Final Four tras sumar 16 puntos y 11 rebotes en la final, aunque la propia Betts reconoció públicamente que el premio podría haber sido fácilmente para Jaquez.
Con el cierre de la temporada universitaria, los reflectores se mueven hacia el Draft de la WNBA. Se espera que Gabriela Jaquez sea elegida en la primera ronda, lo que la convertiría en la segunda jugadora tricolor en llegar a la liga profesional estadounidense, siguiendo los pasos de Lou Lopez (Dallas Wings). De concretarse, Gabriela y Jaime serían uno de los pocos pares de hermanos jugando simultáneamente en las máximas categorías del baloncesto mundial.
Lo que sigue para las campeonas
Mientras UCLA celebra su hegemonía, el equipo ya comienza a visualizar el futuro. Aunque pierden a figuras clave como Jaquez y Rice, el programa ha demostrado tener una base sólida de carácter y talento. Por su parte, Gabriela se despide con 144 partidos disputados y el estatus de leyenda en Westwood. “Esta es la última vez que uso este uniforme y terminarlo así significa todo para mí”, concluyó la seleccionada mexicana entre lágrimas de felicidad y confeti azul y oro.
